Sunday, September 26, 2010

Felicidades, abuela, felicidades!

la abuela cumplió 100 años. ahi estaba sentada, a la cabeza de la mesa, rodeada de su familia atragantándose de comida, callada y totalmente inexpresiva. yo la miraba con un cigarrillo en la mano, sentado al otro extremo de la enorme mesa. sabía exactamente lo que pensaba, sus ojos marchitos de vieja masacrada me lo decían, me lo gritaban en el oído y se burlaba de mí como el profugo se burla de los tontuelos que lo ven alejarse hacia la libertad. la abuela no se movía, sólo esperaba a que todos se fueran de su casa y pudiera regresar al televisor, donde comodamente, veía la decadencia del mundo. la abuela no podía esperar para morir, el mundo cada vez era peor. yo también estaba consciente de como todo se iba a la mierda, que más da? me decía, la vida de un joven está llena de basura, había peores cosas de que preocuparse y uno no se puede poner demasiado filosofico cuando no se es capaz de integrarse a la dinamica social. que más da? me hubiera gustado decirle a la abuela para que dejara de estar tan contenta por escapar de este barco que se hunde. "maldita abuela" pensaba, mientras la veía, dandole pequeñas fumadas a mi cigarrillo, con algún primo idiota contándome una historia para un cuento. "deberías escribir sobre esto" me decían siempre, y yo iba y lo hacia. el otro día, llegó el mismo primo idiota y me dijo "escribe sobre caballos que van a la gran ciudad a buscar a su madre" lo hice, escribí un cuento enorme sobre caballos, más de 500 páginas sobre unos caballos, la gran ciudad y su madre. fui a su casa un lunes por la tarde. "aquí está" anuncié y tiré el montón de hojas frente a él, "dime que te parece" pedí y me senté a esperar a que lo leyera, él veía the big bang theory, "al rato" me dijo arrepentido de sugerir un tema tan rico, yo hice un ruido, mostrandole el enorme desprecio que le tenía, esperé en vano que aprendiera de su error, me paré y me fui a mi casa a sentir el gran vacío que tengo dentro, que sospecho se llena con alguna chiquita sólo porque es lo único que me falta, soy lo que sigue de patetico me digo en mis ratos de autoflagelación, pues acomódate, que no voy a ningún lado, me respondo al darme cuenta que el unico escape está en la bala de una pistola o en el piso 20 de algún edificio y conociéndome lo suficiente para saber que todo iba a seguir igual y todavía aferrado a esa inmortal esperanza de que todo puede mejorar mañana. ahora me sugiere una idea de un camaleón que puede controlar a los negros, "genial" contestaba cada 50 palabras "genial" y veía a la abuela que pronto estaría muerta. yo tenía que preocuparme por el sexo y por la soledad y por encontrar trabajo y no volverme un vagabundo y por que mi vida no se vuelva más insoportable de lo que ya es. "si quisiera oir a alguien quejarse todo el tiempo, me grabaría a mi misma" me dijo alguien una vez, me quedé callado y la vi alejarse, pero bueno, no hay excusa ni remedio para tan mal hábito. tal vez la abuela fuera más feliz ahora tan cerca de la nada, todo le ha de parecer menos insoportable. rodeada de familiares sin gracia, todos nada más ahi, ocupando espacio. la abuela vivió bien hasta que se casó y tuvo hijos y sus hermanas tuvieron hijos y todos esos hijos tuvieron hijos y un día, porque no se podían juntar con nadie más, supongo, decidieron juntarse y se juntaron en la casa de mi abuela. su marido, mi abuelo, un hijo de la verga chapado a la antigua, que colocaba a la mujer justo abajo de los perros, nunca le hizo caso y sólo la utilizaba para cojer hasta que sus genitales se secaron y entonces le sirvió como recipiente de su mierda demente de anciano. se murió un día, el día más feliz en la vida de mi abuela. aprendió que la muerte es la respuesta, es el escape de una vida sin imaginación, ni coraje, ni nada que ofrecer, el botón de expulsión de éste planeta lleno de inútiles nada graciosos y un mundo, como ella bien podía ver en la tv, que cada día se va más al carajo, un mundo donde es aceptable deshacerse de las cosas padres para hacer lugar para cosas feas y ruidosas y sin nada de encanto, lugar para anuncios y para centros comerciales. todo esto se desbordaba de la mente de mi abuela. yo la miraba, sabiendo, con el cigarrillo en mi mano, yo sentando con estilo, con un pendejo a mi lado, con una familia llenándose de pastel, que mi vida sería exactamente igual a la de ella, sin pena ni gloria pasaría por este mundo como el idiota incapaz pequeño burgués cobarde e inimaginativo que era. "felicidades, abuela, felicidades!" fantaseaba con gritarle en la cara, mientras apagaba mi cigarrillo, tomaba mi chamarra y salía a la calle, a seguir otros 60 años.

Sunday, September 19, 2010

entrevistas

esteban, encerrado en el baño, vestido con su overol gris, con "ESTEBAN" bordado un poco arriba de su pezón derecho, hecho bolita, maldecía su suerte. podía oir afuera, en la completamente blanca y resplandeciente cabina de la nave espacial, las voces de las computadoras, una vuelta loca en ira y violencia asesina, gritando fuera de sí, llena de enojo hacia todo. la otra repetía cosas sobre la muerte y la miseria, lo inútil que era vivir, deprimida y suicida. era el día 56 del viaje a plutón. 56 dias le tomó a esteban, el encargado de darle mantenimiento a las células energéticas de la estación en el ex-planeta (aunque el administrador de este blog se niega rotundamente a aceptar la degradación de plutón), descomponer las personalidades programadas en la computadoras encargadas de brindarle compañía. ahora tendría que apagarlas y viajar el resto de los 4 años sin hablar con nadie, en completo silencio, podría hablar con él mismo, pero eso le parecía tontito. salió del baño, atravesó la cabina, vio lo que 56 días de ininterrumpida convivencia con él le habían hecho a sus compañeros, con las monitores que tenían por caras totalmente descompuestos, con imagenes de sangrienta violencia en una y en la otra animales muertos. esteban suspiró y jaló la palanca que las mandó a la fregada. el lugar, en un segundo, pasó de ruido incesante a un silencio sepulcral. esteban se sentó en la blanca silla que parecía salir del suelo, entre los dos monitores ahora en negro, y contempló por la ventana frente a él, callado, el infinito espacio, y allá fue, hacia plutón.

esteban regresó a la tierra. la compañía para la que trabajaba publicó en un periodico que buscaba personalidades, que daba mucho dinero si la personalidad de un afortunado era una de elegidas para ser programada en la computadora. muchos llegaron a las oficinas de TAP inc. y empezaron... empezaron... ¡las entrevistas!. la compañía quería asegurarse de que no pasará lo que paso en el último viaje por lo que contrató a un grupo de psicólogos para que diseñaran las rondas de entrevistas. se tardaron 3 meses en lo que normalmente se tardan un día, al conocer a la razón de todo este circo supieron que no iba a ser un trabajo facil. en las entrevistas estaban esteban y el candidato, sentados uno frente al otro y conversaban, dos psicólogos de la empresa observaban a través de un espejo de doble vista. si el candidato aguantaba 5 minutos de platica y era aceptado por los doctores de la mente, era llamado para una segunda entrevista. así pasaron miles de personas, días y días e incontables intentos de homicidio y al final sólo quedaron 4 personas. betty, lupillo, marcelo y ramona. "desde el fondo de mi alma" les dijo esteban, que pasaba por ahí, acompañado por un par de ejecutivos, a los 4 reunidos, esperando instrucciones para la siguiente entrevista, listos para irse, en un cuarto con alfombra gris, paredes blancas con cuadros de paisajes extintos por el avance de la civilización "les deseo la mejor suerte que haya, dios me corte la lengua si de ella sale alguna mentira". todos hicieron cara de recibir un puñetazo en la barriga.

para la segunda entrevista, los candidatos fueron divididos en equipos, lupiilo y ramona eran el equipo "cocotelo" y betty y marcelo forman el equipo "yoguro" podría ganar todo el equipo o no más uno de los integrantes. en esta entrevista cada equipo se sentaba con esteban e interactuaban entre ellos en una replica de la nave espacial. los juegos mentales que siguieron podrían haber sido considerados criminales. pasaron los dos equipos y fueron tensados socialmente hasta la extenuación emocional. las reacciones a lo ojete y raro que era el astronauta fueron medidas y para el final del día lupillo y betty fueron los que mejor reaccionaron y no sólo eso, aportaban salidas a la incomodidad y la tensión. ahora sólo una entrevista los separaba de ganarse 100 mil pesos y que su personalidad sea implantada en una computadora con destino a plutón. la 3ra entrevista era llamada por la gente de TAP inc. como la guillotina, por eso de que uno perdía la cabeza.

llegó el día de la 3ra entrevista. betty se puso su vestido más bonito, cepilló su cabello rubio y se dijo a ella misma que nada ni nadie podía detenerla. paró un taxi y fue a toda velocidad hacia las oficinas centrales. lupillo se despertó y fue en su bicicleta a ver si le daban dinero. los dos se sentaron frente a una pantalla, con bocinas enormes a los lados. durante 3 horas vieron un documental sobre esteban y lo insoportable que era. se dice que los responsables del documental terminaron en el manicomio o se volvieron drogadictos. acabó el documental y empezó la 3ra entrevista, un doctor los examinó y les hizo varias preguntas, betty estaba al borde el colapso nervioso, pero mantenía buena actitud y fue capaz de bromear un poco, lupillo dejo de hablar durante 4 días, pero al final se recuperó y no pareció presentar ningún problema grave, además necesitaban a esa 2da personalidad y no iban a empezar a buscar desde cero. los dos fueron elegidos y les dijeron, muy para su alivio, que nunca tendrían que ver a esteban otra vez. fueron al día siguiente a que les pusieran unos cascos conectados a unas maquina y así copiaron sus personalidades, les dieron sus cheques y vivieron vidas plenas y felices, yendo a la ocasional terapia para curar los terrores nocturnos. los modelos de personalidad fueron transferidos a las computadoras de la nave, justo a tiempo para el siguiente viaje de esteban.

5... 4... 3... 2... 1... y salió la nave disparada a toda velocidad hacia plutón. esteban se sentó en la silla en medio de los monitores. en un monitor: hermosas flores, pasto impecablemente verde y un cielo del más pacifico azul. en el otro: una mosca volando sobre una popo de tamaño regular. esteban empezó a hablar. 56 días después los tres cantaban, bailaban y aplaudían su camino a plutón.

Thursday, September 09, 2010

el cachete rodríguez

hablaba con mi reflejo sobre lo pesada que es la soledad. "oh reflejo" decía, sentando en mi baño, en una silla que había puesto ahi para platicar conmigo mismo, con la cara empapada de tanto llorar, con la personalidad toda dividida, totalmente ajeno a los demás humanos que infestaban este planeta, sintiéndome como en una maldita isla desierta, era mi naturaleza la que me separaba y quien conoce la historia de la rana y escorpión sabe que uno no puede luchar contra su naturaleza "cochina suerte, cochina cochina suerte". llegué a pensar que moriría solo y que pasaría toda la vida con mi reflejo como única compañía, empezaba a acostumbrarme y a decirme que no estaría tan mal, que yo era todo lo que necesitaba, pero en mi biología explotaba violentamente, como una maldita supernova, la necesidad de relacionarme, ya no de tener una mujer, con un amigo, alguien con quien platicar, que entendiera lo que decía, que no hiciera cara de "este hijo de puta es un loquete" cada vez que le contara algo, me conformaba. oh que terrible, que terrible es la soledad.

estaba tirado boca abajo en mi cama, siendo un hombre con corazón roto. mi padre estaba harto del constante ruido de mi llanto que perturbaba el silencio de mi casa y se dispuso hacer algo al respecto. me consiguió trabajo en una tienda de golosinas nutritivas y me dijo que dejara de ser tan mariquita, que creciera un par, que encarara al mundo con valor y que me pusiera duro ante los golpes de la vida. "palabra" le dije, tomando mi cuaderno donde escribía cuentos súper padres y salí a enfrentar la existencia, sin un aliado, sin un amigo, sin nadie con quien contar. llegué a la tienda de un hombre norteño y me dio mi uniforme y dijo cosas que no entendí. "esta con madre" decía con marcado acento al final de cada intervalo de ruido incomprensible. me puse la playera/uniforme que olía a cabrito. "el empleado no tiene la combinación de la caja fuerte y no me importa que le pase" decía en la playera que me quedaba varias tallas más grandes. sin darme cuenta ya era llevado por la corriente de la rutina y todos los días iba a sentarme atrás del mostrador, a esperar clientes que nunca llegaban. el aburrimiento era tal que leía 4 libros al día. tanta lectura me estaba volviendo muy cabezón, así que me puse a aprender todas las canciones de mi banda favorita de la adolescencia: muse. con una guitarra acustica entre mis esponjosos brazos, cantaba, con mucho sentimiento, lo mejor que podía "far away, this ship has taken me far away, far away from the memory of the people who care if i live or die, starlight...". se cumplió el tercer mes y por la puerta no había pasado ni una sola persona. el trabajo sólo había empeorado las cosas y me sentía más miserablemente solitario que antes.

un día soleado de octubre entró la persona que cambiaría mi vida para siempre. el cachete Rodríguez. el hombre norteño, al entrar, me despertó de una de las muchas siestas que tomaba durante el día, junto a él un joven de mi edad, el más cachetón que había visto en lo que llevaba siendo. "señor artiaga" le dije con tono de arrepentimiento y suplicando comprensión, creyéndome en problemas, pero no pareció notar nada, hizo ruido, dejo al cachetón en la tienda y se fue. entendí que trabaja ahi porque tenía la misma playera que yo, "oh ok" hice al entender, moviendo la cabeza de arriba a abajo, con una mueca/sonrisa de orgullo hacia mi mismo y luego me puse pensativo cuando se me ocurrió la idea de "cómo mierda, sin clientes, ni nada, puede contratar más gente?" todo esto se me olvidó de inmediato al ver que me hablaban. "hola" dijo el tipo amistosamente "me llamo... filipino mariano consuelo rodríguez camarena, pero me dicen el cachete rodríguez" esto me provocó mucha risa y supe que el cachete rodríguez y yo nos llevaríamos de maravilla. nos volvimos amigos de inmediato. "oh cachete" le decía tomando una cerveza, después del trabajo "no me acuerdo de la vida antes de ti" la repentina alegría en sus ojos me dio a a entender que sentía lo mismo. el cachete era igual de tontito que yo y disfrutábamos de la mismas cosas. todos los días, en el trabajo, platicábamos puras tonterías y locuras y teníamos el tiempo de nuestras vidas. una vez, que estábamos perdidos en licor y golosinas nutritivas, platicamos sobre lo solos que nos sentíamos antes de encontrarnos el uno al otro. ese día terminamos abrazados, llorando como quien encuentra la salida de un laberinto en el que ha estado perdido durante 22 años.

el cachete y yo luchamos contra la soledad y sus males hasta que nos volvimos viejos. en un hospital, 60 años después, uno junto al otro, dijimos al unisono "no me gustaría morir junto a nadie más" y sacamos nuestro último aliento.

Tuesday, September 07, 2010

pequeña nalgona

no es secreto mi amor hacia las mujeres con nalgas esculpidas como por un miguel angel amante del super booty. quien me conoce sabe que cada oportunidad que tengo la aprovecho y les canto a las nalgonas de la tierra. les canto dulces poemas de amor desde lo más profundo de mi siniestro y tenebroso corazón. yo soy un tipo como cualquiera, sí, y mi talento es mi limitado, pero me esfuerzo, me esfuerzo como nadie nunca y levanto mi puño al cielo y le grito a los astros mi amor hacia las dueñas de culos gigantes. explota como dinamita en mi pecho el deseo hacia las mujeres con siluetas irregulares, sí, yo soy un amante empedernido de la nalga levantada y hacia adelante, que pone a la tercera dimension en todo lo alto, que le recuerda a todo el mundo el eje de la z, pero hay un tipo de nalgona que se lleva más que las otras las palmas... una nalgona que parece diseñada para fijarte unicamente en eso que infla el sexo, como si dios perdiera toda vergüenza y confesara su fascinación por el culo gordo. la nalga de la que hablo es... la pequeña nalgona.

miraba el cielo preguntandome sobre la existencia cuando pasó frente a mi una jovencita de 1 40 de estatura. apenas pude ver su pequeña cabeza en mi campo de visión y hasta hoy, 20 años después, agradezco a la suerte. la cabeza como la de cualquier otra, bien peinada y llena de cabellos castaños. una que no debió llamar la atención, pero gracias a la vida lo hizo. baje la mirada hasta toparme con un culo gordo y salido, uff, uno culo que en cualquier otra mujer sería un culo excelente, pero por la anatomía de su dueña, era un trasero magnifico. mi pito reventó y encontré a mis calzones llenos de semen. "al pito!" dije mientras caía sobre el humedo y verde pasto, como si desde el paraíso me hubieran lanzado un tabicazo y me hubieran dado justo en donde una vez estuvo mi mollera. me recuperé rapidamente y antes de que puedan decir "yay otro cuento sobre un culo gordo!" ya estaba sobre mis pies, listo para la conquista. me armé de valor y caminé hacia la culona. "hola!" le grité, "howard you?" pregunté, recordando una broma de la que nadie se rie. "hola" me dijo ella un poco sacada de onda. "bien, gracias" respondió, agradablemente sorprendida por toparse con un bilingüe que no teme mostrarlo. "me llamo alonzo" le dije poniendo cuidadosamente una coqueta sonrisa en mi redonda cara, "yo me llamo..." los segundos se volvieron minutos, el viento, como controlado por una inteligencia con el mejor timing de todos, hizo bailar su cabello, miré sus pequeños labios, sus pequeños ojos, sus pequeñas tetas y la molesta sensación de humedad en mi ingle me recordó su tremendo culo. "carmela". las tripas se me torcieron toditas y luché como nunca antes para no agarrarla a nalgadas. "excelente" le dije, riendo como retrasado. platicamos la platica por default y al parecer le caí bien. "salgamos un día" le dije cuando temí la conversación llegaba a su fin, "ok" dijo ella, pensando que me interesaba llegar a conocerla, que tal vez yo era un tipo bueno, con buen corazón y que podíamos depender el uno del otro en lo emocional, que yo podía corresponder su cariño humano y saludable e inocente, sin saber que estaba terriblemente equivocada y frente a ella había un monstruo disfrazado que no titubiaría ni un segundo en limpiarse el culo con su pequeña alma y escupirle en la cara una vez que me diera eso que tanto quería: su culo. reí al pensar en todo esto, ella no supo a que atribuirle la risa, pero no le dio importancia y sonrió. intercambiamos telefonos y cada quien se fue por su lado. "pequeña nalgona" le dije mientras la miraba alejarse, agarrándome el pene en medio de la calle, con la mirada fija en su trasero, viendolo moverse "serás mia" y solté la más macabra de las risas.

llegué a mi casa y me masturbé hasta que me salieron callos en los dedos y sangre del pito. me preparé para la cita que era en una semana. idas regulares al gimnasio y al psicologo que me ayudaba para no decir lo que pensaba. pasó la semana y estaba listo, me veía mejor que nunca y no habia linea directa entre mi cabeza y mi boca. la llamé "bueno? carmela? estás lista?" quedamos en un cafe por su casa. la hice reir, le conté puras mentiras y, para el final de esa cita, ya estaba asomandome al interior de su corazón. quedámos en ir a un antro el próximo fin. yo regularmente no voy a esa clase de lugares, sobre todo porque hay peor gente que yo en ellos y porque el alcohol cuesta lo mismo que todas mis pertenecías, pero la culoncita lo valía e iría hasta el mismo infierno para tener entre mis afeminadas manos al objeto de mi obsesión. "un día" dije después de despedirnos, "un día" y manejé como maniático de regreso a mi casa. esa noche soñé las cosas maás bellas y al despertar sabía que nada podía detenerme.

pasó la semana y llegó el viernes. era hora, no podía fallar. me miré en el espejo antes de salir y me di confianza a la mr orange en reservoir dogs. llegué al antro. un solo pie dentro y la vi, ahi parada, entre la gente, super linda y chiquita y con un vestido que hacia ver a su culo más delicioso que nunca. caminé como atraído por un rayo de nave extraterreste hasta que me encontré frente a ella. "hola" le dije confiado y galán. "hola" respondió, sonriendo. nuestras miradas se encontraron unos segundos y entré en un trance del que me sacaron de empujón. un güero alto y flaco, con cara de retrasado mental, había puesto su brazo al rededor de la chaparrita con sabroso trasero. "ah este es mi novio... humberto" "novio?" alcancé a balbucear, "que hubo" oí su voz de idiota, "y esta es mi amiga lucrencia" y giré mi cabeza hacia lo que parecía algo que puedes encontrar cualquier día en el norte del país, una fosa común con cadaveres descompuestos, "hola" me dijo la fosa. "puta madre" me dije al entender lo que estaba pasando. me arrastraron a una mesa y el novio alto güero que en cualquier otro país sería un pendejo, hablaba de como la enana culona y él se conocieron, a mí lado, la puta fea trataba de emborracharme, acercando un vaso lleno de whiskey a la boca. yo miraba la nada estupefacto, sin creer lo que pasaba. "mierda" decía una y otra vez con ganas de llorar. "bueno, dejamos que platiquen, vamos a bailar" dijo la culoncita retrasada que no entiende cuando uno quiere destruirle el recto. se paró ella y su novio y bailaron cerca de la mesa. la culoncita le pegaba el exquisito culo a la rodilla del cabrón más suertudo del planeta que se movia con tanta gracia como un sindrome de down. yo los miraba reventando del coraje con la fea a lado besándose con algún borrachín inconsciente. "a la mierda!" dije, derramando una lagrima y salí de aquel horrendo lugar. regresé a mi casa, sintiendome como un perro, a esperar a la siguiente pequeña nalgona.

Friday, September 03, 2010

arnoldo

"esos hijos de puta ni saben quien soy yo" fue lo último que me dijo arnoldo. tomábamos tequila y oíamos discos viejos de mi abuela, una punketa que sobrevivió a todos sus amigos y murió rodeada de gente aburrida y gris, que tomaba, hasta el tiempo complementario, la vida muy en serio, gente sin nada que decir. eran como las tres de la tarde. arnoldo odiaba la vida, pero no quiso morir. subimos a la azotea a fumarnos un porro delgado, pero muy largo. arnoldo se sentó en el borde de la azotea, callados fumamos bajo el ardiente sol de agosto. no faltaba nada del porro cuando arnoldo se cayó y se mató. yo, pacheco fuera de mi mente, me asomé, lo vi ahi tirado, sobre un charco de sangre, levanté la mirada, sentí la brisa que de pronto me acarició, con mi cuerpo llenándose de un sentimiento que nunca había sentido y supe que nada sería igual, que mi vida había cambiado para siempre. arnoldo estaba muerto.

la vida continuó sin arnoldo. una nueva rutina desplazó a la vieja y yo no tardé mucho en aprenderme el programa. fue facil ya que hacía lo mismo que siempre, pero ahora sin arnoldo. veía la tele e iba a la escuela y esperaba paciente a la muerte. un día veía un programa del cual no recuerdo nada cuando oí un ruido en el piso de abajo de mi apartamento, supuse era la mujer que limpia mi casa y regresé al limbo intelectual, luego recordaría este momento como ese en el que arnoldo regresó de la muerte. pasaron unos días y volví a oir ruido, esta vez donde guardábamos el licor, eran las 8 de la noche y la mujer sólo iba en la mañana. "pero que coño?" me pregunté, extrañado. bajé y vi a arnoldo abriendo una botella de whiskey. "arnoldo" murmuré. no supe que hacer y automaticamente, con la mente en blanco, regresé a ver mi telenovela. una tarde, mi madre me regañaba por llamar a la vecina "culera". mientras mi madre hablaba me puse a pensar en arnoldo y su reciente reaparición. "la proxima vez que lo vea, le hablaré a ese hijo de la fregada" me dije. luego me fui a dormir y soñé con ese día, con la muerte de arnoldo y lo poco que sentí cuando murió. "que se vaya a la fregada" pensé cuando lo vi muerto en el sueño. más por decisión que cosas de la vida, se había acabado, la brecha era irreparable, capricho mio, tal vez, inmadurez, estupidez, terquedad, qué más da? no estaba en mis planes, pero pasó y ahora, sólo porque al cabrón se lo ocurrió regresar como un fantasma, no se me antojaba volver a entablar una relación con él, y después de arrancarme ese pedazo de mi vida que ocupaba, es pedir demasiado, uno se muere y listo, en mi libro la muerte marca el final de todo tipo de relación con una persona y ni revivir va a cambiar esa política que tengo muy cerca a mi corazón, además no se me hacía justo para el resto de los muertos ni los vivos. desperté y desordenando mi closet me encontré a arnoldo. "no le hablaré" pensé y me hice el dormido. "adios arnoldo" le dije, dandole la espalda y, con una lagrima bajando hacia mis sabanas con manchas de semen y mierda, me preparé para ignorar a arnoldo para siempre, para olvidar todo lo que habíamos vivido juntos y para adaptarme a mi nueva vida, a mi vida solo.

el tiempo corrió y arnoldo seguía yendo y viniendo en mi casa. sentado en una banca de parada de autobus, unos días del regreso, me pregunté la razón por la que arnoldo no intentaba hacer contacto conmigo. ese tren de pensamiento ni siquiera salió de la estación porque, al considerar la cuestión incontestable, lo olvidé por completo. al principio, oírlo abrir puertas y cambiar cosas de lugar me provocaba un sensación de malestar que llegó al extremo de odiarlo calladamente con todo mi corazón. "cabronazo" pensaba cuando entraba al baño y le jalaba al escusado o cuando se metía a la cocina y prendía y apagaba la estufa y abría y cerraba el refrigerador, esto no duró mucho y, como es mi costumbre, me acostumbré rapido y llegué a tomar todo el asunto como una más de esas cosas de la vida de las que no puedo hacer nada al respecto. pasaron meses y el fantasma de arnoldo se mezcló con el fondo. ahora casi no lo notó y como si nunca hubiera reaparecido, hago lo que hago y a veces, más por ocio que otra cosa, trato de notar en mi mismo cambios que no encuentro. "adios, arnoldo" le dije un día y lo olvidé para siempre.

Thursday, September 02, 2010

sólo para probar mi amor es verdadero

lupita y pompitas estaban sentados uno al lado del otro, muertos de la risa, soltando gritos, viendo su programa favorito "los niño caen por escaleras". pompitas y lupita se querían mucho y habían estado juntos desde hace años y más que un profundo cariño, que se tenían, lo que los mantenía unidos era lo indispensables que eran uno en la vida del otro. no se podían imaginar su existencia sin la otra persona en ella. ellos estaban conscientes de esto y, más que nada, lo aceptan con alegría. no desearían a nadie más en su lugar. eran para lo que algunos es el oxigeno. así pasaban los días. en sus trabajos mediocres, sin ningún logro real y ni tantito cerca de la trascendencia o la fama o la riqueza. la vida era más que suficientemente buena con el otro en ella.

pero un día, lupita salió por el pan. y ahí estaba lupita, entre conchas, pasteles de boda, garibaldis y mantecadas, bajo luz fluorescente y señoras gordas, cuando irrumpió en la panadería un malviviente antisocial hijo de la verga y gritó con un revolver en la mano "ora sí, hijos de su puta madre! denme todo su dinero o me los chingo a la mierda!" de inmediato las señoras gordas sacaron sus monederos de tela con flores y entregaron el dinero de sus maridos, igualmente unos gordos apestosos, pero lupita, que era doctora en las pelis de kung fu, corrió hacia el pseudo-humano y le dio un karatazo justo en medio de la frente. de inmediato, lupita se dio cuenta de que había sobreestimado su fuerza y el malhechor, como si nada, ahora le apuntaba con su revolver en medio de la cara. antes de un parpadeo, el delincuente desalmado le dio un cachazo a la dueña del corazón del escritor menos reconocido del mundo entero, haciendo que cayera, expulsando cantidades peligrosas de sangre, "uuooohh" se oyó de la gente que veía. para ese entonces, pompitas alonzo, al notar que lupita había olvidado su bolsita de plastico donde guardaba su dinero y al vivir a unos pasos de la panaderia, ya estaba en la puerta aun sin percatarse de lo que sucedía, para cuando se dio cuenta el hijo de puta criminal ya le había metido dos balazos a lupita justo en su bella, juvenil, terza y morena frente. todo pasó como en cámara lenta. la expresión de pompitas fue de una tierna sonrisa al más deforme gesto de dolor. "no!" gritó con toda su alma, sintiendo como la razón se quebraba como cual vidrio ante tabicazo, como el corazón se le desgarraba y se convertía en una chingadera amorfa. le mandó un beso de despedida a la vida, se entregó a la locura y antes de que el asesino cabrón supiera que pasaba ya exhalaba su ultimo aliento, con el pescuezo entre las manos de pompitas, quien, sentado en él, lo veía con una mirada de demente que lo hacia verse como una persona totalmente distinta y le gritaba cosas incoherentes y "aggghhhh muere... muere!" la gente a su al rededor le echaba porras y daba gritos de alegría. no tardó en llegar la policia y se llevaron a pompitas a la carcel. como nuestro protagonista es pobre, el juicio fue rapido y en cuestión de días fue condenado a muerte. antes de que lo colgaran tenía, sólo para que aprendiera a no hacer justicia por su propia mano y para mandar un mensaje a la comunidad, que pasar 5 meses en la carcel, comiendo comida horrible y meando en frente de otro caballero. y a la carcel se fue nuestro amigo y confidente pompitas alonzo.

el compañero de celda de pompitas se llamaba federico rodriguez, un músico que se especializaba en la cantada y la tocada de guitarra. acabó con pompitas una tarde que, con sus propias manos, asesino a su vecino. él decía para hacerse el duro que lo había matado sólo para verlo morir, ya sabrán que era muy fan de johnny cash, pero en realidad le dio muerte porque el vecino todas las mañanas llevaba a su san bernardo alberto a que se cagara en las flores de federico. y un día, cuando suficiente fue suficiente, mandó al infierno al hijo de puta vecino. pompitas y federico se llevaron muy bien y mientras uno tocaba la guitarra y cantaba canciones llenas de sentimiento, el otro escribía una novela o cuento largo titulado "sólo pa probar que mi amor es real me voy al infierno para estar contigo" recordando a su amada lupita con cada golpe de tecla. los iban a ejecutar el mismo día y eso los hacía felices, la idea de separarse era peor que la de morir, llegaron a ser grandes amigos. "un día en el infierno" se decían con lagrimas bajando por sus cachetes "nos tomamos un cafecito" y reían, conscientes de que nunca se volverían a ver y que regresaban a la naturaleza, a ser parte de todo. el día llegó, se dieron un fuerte abrazo y pompitas le regaló su maquina de escribir y federico su guitarra acustica.

llevaron a pompitas a un cuarto y le preguntaron "oi! pompitas, que quiere de última cena, pue?!" pompitas suspiró y miró al guardia con una sonrisa. el guardia pudo ver en los ojos del escritor que todo lo que quería eran unos tacos de carnitas con verdura, maciza y un poquito de gordito. "ya estás!" dijo emocionado el guardia y salió corriendo. minutos después llegaron los tacos y pompitas comió saboreando tanto que se le cansaron las papilas gustativas. "si me voy al cielo y tú no estás pondré tu nombre en el escalón dorado, si no estás ahi para el juicio final sabré que te fuiste para el otro lado, le daré a los angeles de vuelta sus alas, su arpa dorada y todas esas cosas y sólo para probar que mi amor es verdadero me voy a al infierno para estar contigo" pompitas levantó el rostro, llorando amargas lagrimas y le cantó a lupita su canción favorita. un sacerdote fue a la celda de pompitas y le dijo "pompi, yo sé que tu no eres creyente, pero arrepiéntete, no seas necio" alonzo lo mandó callar y dijo, recordando "L’Étranger" de Albert Camus "todo el mundo está condenado a muerte..." y le agregó para hacerla suya "basura". el padre se fue muy ofendido. esa misma tarde, a las 6, durante el magic hour, colgaron a pompitas y éste fue enterrado y se lo comieron los gusanos.

ESTE CUENTO NO HUBIERA SIDO POSIBLE SIN MYRTLE K. HILO, SU CANCIÓN LOVER'S PRAYER Y ALBERT CAMUS